martes, 8 de marzo de 2016

Los oídos de la Tierra.

Con la luz de una luciérnaga se introduce en un poro de su tierra.

Escava con sus cabellos los orificios milimétricos, en el microcosmos del suelo donde yace.

Sigue siendo antena emisora y transmisora de señales.

No esta muerta, sigue viva: sus cabellos son raicillas templadas emitiendo cantos espirituales.

Se comunica ahora con las hormigas de sus entrañas.

Fue mujer y ahora es esencia femenina.

Su aroma es el de las flores amarillas de cada uno de sus ideales.
Se entierra ella misma y se sumerge en su propia agua hasta que revienta.

Emergen de sus células el bosque de su propia y complementaria naturaleza.

Es de nuevo átomos en emancipación, por que la energía divina de la que fue hecha jamás se acalla.


Con cariño para todas esas mujeres valientes siempre vivas y para todos los hombres poetas crecientes en espiral.


Katty Camacho García.

domingo, 28 de febrero de 2016

La memoria de sus huesos.


Se aproximo al más pequeño, al meñique de sus dedos.

Apreció lo diminuto de su forma, lo delicado de su estructura.

El pequeño era el artista, el acróbata de las letras, el transeúnte de largas horas de escritura.

Siguiendo la agilidad de su música, continuó por cada trazo de sus pies hasta llegar a sus rodillas.

Reconoció en sus raíces, los trazos guardados de sus ancestros.

Continuó en ascenso. Se balanceo en las caderas y en el trapecio del sacro ascendió por cada vertebra hasta llegar a la coronilla.

En la cúspide de la última vertebra, llegó a la sabana de su cráneo, recorrió sus órbitas y vio la luz de su estructura.


Reconoció así lentamente la memoria de sus huesos …


Katty Camacho García

jueves, 25 de febrero de 2016

Un refugio en el Magdalena.

Titulo de la foto: Remanso en el Magdalena.



En medio del río, el agua rodea su relicto de ilusión.

El día continua su cauce perfecto, en medio de la corriente ondulada de los momentos.

El sol abrasa las alas de sus paredes, mientras el viento mece y eleva cada grano de arena.

Al finalizar el día, bajo la luna nueva, otros valientes continuaran la faena envueltos en el silencio de las estrellas.

Katty Camacho García

lunes, 15 de febrero de 2016

El corazón de un artista.

Laguna de Guatavita.

El corazón de un artista late a temprana infancia.

Su latido es de percusiones con acompañamiento de flautas.

Emiten sus ojos tiernos resplandores que interpretan los astros.

Una estrella de colores lo ilumina de cerca, siguiendo uno a uno sus pasos.

Ángeles acompañan al artista: saben lo duro de las faenas.

¿Mas que sería del mundo sin artistas? Un desierto sin montañas.

El artista se compromete consigo mismo, es bueno o malo según su propia escucha; nadie será capaz en realidad de interpretarlo.

El arte que emite es y permite el libre albedrío de quien lo huele.

El ser que se entrega a su arte, no censura las verdades: es la expresión de su alma.

Katty Camacho García








sábado, 9 de enero de 2016

El secreto de las letras.

El bosque de las palabras. 


Cada palabra tiene un nombre y va dirigida a alguien.

Quien escribe algo de sí, libera un carbón ardiente haciendo acrobacias entre sus dedos.

Esa materia orgánica se entremezcla en el papel, diluyéndose en un impredecible río de tinta.

El material de las silabas, aun luego de meses o de años escritas, continua latente en el bosque de las palabras.

Al encuentro con los ojos, la interpretación radica en el grado de afinidad con ellas.

Llegan a ti si las necesitas, como una corriente en la aridez o humedad de tus pupilas.

Tiene tantas versiones una frase o un poema, según el territorio fértil de cada alma.

Si le abres tu puerta y cae como semillas, nuevas plántulas revientan silenciosas: Solo necesitan de una emotiva lluvia de fervientes lágrimas.

Esa agua intima nutre a las nuevas palabras, brotando reflexiones, silencios o sonrisas.


Cada mensaje o seña que veas es para ti, si llega a ti…

Katty Camacho García

jueves, 31 de diciembre de 2015

El vuelo.

Bebiendo del agua del río. 


Ese amor que cura, vuele como diminutos átomos de mariposas en nuestro mundo.

En su vuelo al desprenderse sane nuestros corazones.

Desciendan bendiciones invisibles, curando aquellas heridas expuestas y ocultas.

Esos destellos de su luz sean una fuente divina, infinita e inagotable de sabiduría.

El agua subterránea de nuestros sentimientos, emerjan a cada instante, a cada momento.
Con cariño en este día.


Katty Camacho García.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Con cariño para todos aquellos que por azares de la vida, han llegado a leer alguna de mis palabras... Un abrazo virtual y lluevan bendiciones!!